jueves, 12 de junio de 2014

No digas que no puedes: ¡Si tú lo tienes todo!

Ayer fui a una charla titulada El Arte de la Persuasión y la Influencia: las 12 leyes de la persuasión, impartida por David Tomás.

Nos dijo David que éramos unos privilegiados, porque las leyes de la persuasión no las conoce ni el 1% de la población. Pero que lo que nos iba a enseñar, no era más que "literatura", que el conocimiento es la práctica y que para que estas leyes funcionen, no es suficiente con escucharlas, hay que ponerlas en práctica.

Antes de empezar a descubrir las leyes de la persuasión debíamos tener en cuenta tres cuestiones:
  1. Las leyes de la persuasión son neutras (ni buenas ni malas en sí mismas). Como un cuchillo, en sí no es bueno ni malo, depende para qué se use: para cortar el pan o para acuchillar a alguien.
  2. Estas leyes, cuando se conocen -o se poseen como habilidad innata-, se utilizan automáticamente, en modo "piloto automático"
  3. Para que estas leyes funcionen, la otra persona no puede descubrir que las estoy utilizando.
Y todavía hay que presentar dos parámetros antes de pasar a ennumerar las tan esperadas 12 leyes de la persuasión:
  1. La capacidad de influencia de la COMUNICACIÓN se explica de la siguiente manera: el 7% por la palabra (lo que digo), el 38% por mi tono de voz (cómo lo digo) y el 55% restante por mi comunicación no verbal.
  2. Los CINCO PASOS QUE CONDUCEN AL ÉXITO son: las creencias (como decía Henry Ford, "Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, estas en lo cierto"); la persistencia ("el 85% es persistencia y el 15% lo que pueda suceder", Woody Allen); el crecimiento personal (incluso los mejores en algo tienen que seguir entrenando para mantener el listón); la pasión y la capacidad de persuasión.
Pues allá vamos con las 12 leyes de la persuasión....
  1. Ley de la disonancia cognitiva. Tiene que ver con la coherencia interna de las personas. Si vamos consiguiendo pequeños "si", es más posible que nos den el SI grande, el que de verdad nos interesa.
  2. Ley de reciprocidad. Es muy potente, consiste en que el otro sienta que "nos debe algo".
  3. Ley de la conectividad. Las personas que nos resultan físicamente atractivas, que tienen habilidades personales y que se parecen a nosotros, nos influirán con mayor facilidad.
  4. Ley de la aprobación social. Todos queremos pertenecer al grupo, y esta es una importante motivación para ser influenciado.
  5. Ley de la escasez. Todos desean tener lo que escasea.
  6. Ley del envoltorio verbal. En este sentido he encontrado por casualidad un artículo que me ha parecido excelente.
  7. Ley del contraste. Tiene que ver con lo que había en mi mente antes. Por ejemplo, si yo pensaba que la reparación del coche me iba a costar 3000 euros, y al final son 500, esta cantidad me parecerá una ganga. Pero si yo pensaba que seria cosa de 100 euros, los mismos 500 euros, me van a parecer una fortuna.
  8. Ley de las expectativas. Generar el cambio, porque se ha generado el deseo de hacerlo. Y como ejemplo, David nos ha dicho qye "la mejor manera de que alguien adquiera una virtud es adjudicársela previamente".
  9. Ley de la implicación. Por ejemplo, el hecho de preguntar a alguien antes de tomar una decisión que le afecta (aunque sea contraria a sus deseos), lo implica en el proceso.
  10. Ley de la valoración. Valorar a los demás: hablar y actuar de forma que se sientan valorados. Se dice que la mayor parte de los conflictos entre las personas se derivan de cómo decimos las cosas.
  11. Ley de la Asociación. Es la que utiliza BMW en su serie de anuncios... ¿Te gusta conducir?
  12. Ley del equilibrio. 
Y la charla ha terminado con lo que me ha parecido lo más valioso de estas dos horas. Se trata del siguiente vídeo. Te recomiendo encarecidamente que lo veas. Me extrañaría mucho que te dejara indiferente.



Este video me ha dado varias lecciones muy importantes.

"Nada sucede si no nos empeñamos" ha sido la frase final de David Tomás.

6 comentarios:

Jenifer J. dijo...

Querida Myriam, primero quiero darte las gracias por tu talento de escribir, resumir y, pues sí, persuadir! Eres una profesional generosa y creo que puede ser un punto que falta en la lista de las leyes -- la generosidad.

Me ha hecho reflexionar sobre cómo comunico y cómo recibo la comunicación de los demás. Son reflexiones vitales y creo que deben ser continuas -- y hoy he recibido un suave y estimulante empujón con tu artículo.

Gracias y no dejes de ofrecernos tus resumenes… never ever!

Myriam Rius dijo...

¡Muchas gracias, Jenifer! ¡Así lo haré!

Carmen Tous dijo...

MYriam,

Me ha gustado mucho el post. Lo voy a poner en práctica de inmediato. Creo que la perseverancia la llevamos más o menos bien pero tenemos un montón de cosas por aplicar!
Por cierto Ford (inventor del automóvil) tenía otra gran frase que reflejaba su espíritu emprendedor:
"Si le hubiese preguntado a los clientes que necesitaban me habrían dicho que un caballo más veloz"
Besos y gracias de nuevo

Myriam Rius dijo...

Gracias Carmen. Y es verdad lo de Henry Ford. ¡Me encanta esa frase!

Patricia Maguet dijo...

Genial Myriam, supongo que lo difícil es ir incorporando estos principios a nuestro trabajo y en el día a día pero no hay reto que no podamos afrontar y menos después de ver este vídeo!

Gracias por tus resúmenes, sigue compartiendo

Myriam Rius dijo...

Gracias, Patricia. La cosa es irlo poniendo en práctica, al principio de forma consciente hasta que se convierta en nuestro "modus operandi" habitual y que seamos capaces de utilizar las leyes de la persuasión din darnos cuenta. ¡Suerte!