domingo, 30 de marzo de 2008

¿Quieres utilizar tu teléfono móvil con estilo?

En España hace casi dos años que la tasa de penetración de la telefonía móvil superó la barrera del 100%. Así, según la información más reciente publicada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, en diciembre de 2007 se contaron unos 50 millones de clientes de telefonía móvil, cuando la población española era de algo más de 45 millones de personas. Esto significa que -como media- cada español tenía a finales del año pasado 1,12 móviles. Y la tendencia se demuestra contínuamente al alza.

(Si te interesan las cifras concretas y su evolución desde el año 2000, puedes visitar el siguiente enlace: http://observatorio.red.es/indicadores/areas/tic/infraestructuras/telefonia_movil.htmlvatorio.red.es/indicadores/areas/tic/infraestructuras/telefonia_movil.html)

Pero esta proliferación de dispositivos móviles y el hecho de que se hayan convertido en una herramienta habitual de comunicación -e incluso de ocio- ha contribuido a que su uso, en muchas ocasiones se traduzca en un abuso que dificulta la convivencia.

No existe una "normativa de obligado cumplimiento" con respecto al uso del teléfono y otros dispositivos móviles, sin embargo, traspasar la frontera que delimita el respeto a los demás conlleva una sanción inevitable: el ridículo social. Por muy importante que uno se sienta haciendo alarde de su teléfono y de sus conversaciones, lo único que consigue es molestar y ponerse en evidencia por su falta de consideración.

A continuación, incluyo lo que podríamos denominar los "10 mandamientos" para el uso adecuado del teléfono móvil y otros dispositivos similares:

1. No utilizar el teléfono móvil y mantenerlo apagado en las siguientes circunstancias:
- Espectáculos: cine, teatro, ópera,...
- Actos o ceremonias que requieran silencio y atención: ya sean religiosos, discursos, conferencias, reuniones de trabajo,...
- Aviones y hospitales: en este caso, por riesgo de interferencia con los aparatos y para evitar que te llamen la atención o incluso te sancionen.

2. No colocar el dispositivo móvil sobre la mesa del despacho ajeno. Es como una "invasión" que puede molestar a tu anfitrión (y de paso, perjudicar el resultado de cualquier entrevista de trabajo, negociación o venta que pretendas llevar a cabo). En realidad, si estás de visita en un despacho que no es el tuyo, deberías mantener siempre apagado o en silencio tu teléfono móvil.

3. No colocar el móvil en la mesa, como si fuera un cubierto más. De hecho, debe evitarse el uso del teléfono en los restaurantes y, por lo menos, mantenerlo en silencio para no molestar al resto de clientes del local. (Aunque todavía son pocos, algunos restaurantes en España ya empiezan a pedir a sus clientes que apaguen el móvil.)

4. No hablar en presencia de otras personas, que en ese caso se verían obligadas a escuchar una conversación que no les atañe y deberían esperar a que termines la llamada para continuar hablando contigo. Nunca deberías iniciar una llamada en presencia de otra persona. Y, si estando acompañado recibes una llamada urgente y "debes" atenderla, lo mejor sería disculparte y retirarte a un lugar apartado para hablar. En todo caso, procura ser lo más breve posible . Y desde luego, si la persona que está contigo es tu jefe, un cliente potencial o un seleccionador de personal, lo mejor es que tengas el teléfono apagado para evitar situaciones incómodas que -seguramente- te van a perjudicar. Por último, recomendarte que jamás utilices en presencia de otras personas la opción de manos libres, y mucho menos sin avisar de ello a tu interlocutor. "Si lo hace ahora, ¿lo hará también cuándo hable conmigo?" pensará la persona que presencie semejante falta de respeto hacia quien está al otro lado de la línia.

5. No hablar en lugares públicos y cerrados. Esto incluye vagones de tren, metro, ascensores y autobuses. ¿Te imaginas lo que sucedería si todo el mundo hablara con su móvil en estos lugares? Sería una verdadera pesadilla tener que escuchar decenas de conversaciones que no le interesan a nadie...

6. Cuidar el volumen de tu voz y el de los tonos de aviso del téléfono. Hablar a gritos, obligando a todas las personas de tu alrededor a enterarse de los pormenores de tu conversación es del todo innecesario y también resulta muy molesto. Lo mismo sucede si tu teléfono suena a gran volumen y no lo atiendes de inmediato. Cuida este tema especialmente en la oficina y si trabajas en un entorno de "open space".

7. No enviar mensajes o comprobar los que se han recibido durante reuniones, comidas o entrevistas personales. Darás la impresión de no estar interesado en la conversación y además, es una falta de consideración para las personas que están contigo. Si te ves obligado a hacerlo, hazlo rápido, sin realizar ningún aspaviento ni mueca y habiendo pedido disculpas por anticipado.


8. El teléfono no es un complemento de vestuario ni una joya. Debes llevarlo en el bolso o en el bolsillo y evitar mostrarlo en todo momento. Tampoco es adecuado que hagas alarde de todos tus tonos a gran volumen en lugares donde haya otras personas. Si todavía no te has decidido por uno, mejor lo eliges en casa y a solas.


9. Cuando llames a una persona a su teléfono móvil, puede que no seas oportuno. Por eso, antes de iniciar la conversación, pregunta si has llamado en buen momento y si la respuesta es negativa, discúlpate de inmediato y termina la conversación preguntando cuándo puedes volver a llamar. Si no atendieran tu llamada, no marques de nuevo hasta que haya pasado un tiempo prudencial (horas o días). Si no es un buen momento, insistir sólo servirá para molestar a la persona que recibe tus llamadas. Si es muy urgente, puedes probar a enviar un mensaje de texto (si la persona está verdaderamente ocupada, dejar un mensaje de voz en el contestador, puede que no sea efectivo). Por último comentar que, si una persona no atiende nunca tus llamadas, tal vez no quiera hablar contigo...


10. Mira el reloj antes de llamar o enviar mensajes de texto al teléfono móvil de una persona. Hacerlo a horas intempestivas puede resultar una molestia y una falta de educación.


Para concluir este artículo, y a modo de recomendación general, habría que observar dos normas básicas, que engloban a todas las demás:

1. Utilizar el teléfono móvil con prudencia y discrección, aplicando el sentido común.

2. Llevarlo y utilizarlo de forma natural y discreta (lo cual afecta también a los tonos y volumen configurados)

No es tan difícil hacer uso del móvil con estilo y educación ¿verdad?

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