miércoles, 25 de enero de 2012

Contra la crisis: más productividad. La hoja de ruta para recuperar la competitividad de Xavier Mena

Xavier Mena fue mi profesor de economía. Ya entonces, hace más de 20 años, destacaba de entre el resto del claustro por su simpatía, amenidad y claridad de las explicaciones. Hoy, ha sido un placer asistir a la conferencia que ha impartido en ESADE, pero no lo ha hecho como catedrático de esta institución, sino como Conseller de Empresa y Ocupación de la Generaltitat de Cataluña, el Honorable Sr. Francesc Xavier Mena. Ha pasado el tiempo, pero ha sito tan ameno e inspirador como siempre.

Fernando Ballabriga, director del departamento de Economía de la escuela de negocios, ha sido quien ha presentado al ponente invitado y ha puesto en pantalla algunas de las frases clave pronunciadas por Xavier Mena en la presentación del los Informes Económicos de ESADE de los últimos años. No se equivocaba en sus predicciones. Amargamente han reconocido que esta vez no se ha cumplido el dicho de que “los economistas se pasan la mitad del tiempo haciendo predicciones y la otra mitad, explicando por qué no se han cumplido…”

Pues ha empezado la conferencia mi querido exprofesor de economía anunciando que no perdería demasiado tiempo en hacer un análisis de lo que ha pasado (y sigue pasando). El resumen es muy simple: la competitividad de la economía ha recibido un durísimo golpe, y la situación es grave, porque no puede afrontarse como se había hecho en el pasado: devaluando el tipo de cambio (la peseta se devaluó hasta un 42% frente al marco en las peores crisis) o incrementando el gasto público. La devaluación no es una opción en la actualidad, y no sólo por la existencia del euro (un sistema monetario común europeo), sino por el gran nivel de endeudamiento público y privado: las familias, el sistema financiero y las administraciones públicas están sobre-endeudadas. No es posible la devaluación, porque eso dispararía la prima de riesgo a niveles no asumibles por los estados. Por la misma razón, tampoco se puede seguir incrementando el gasto público.

Entonces, la única posibilidad que nos queda para recuperar la competitividad perdida es el incremento de la productividad. Una mejora que debe darse en todos los sectores productivos y que no es fácil de alcanzar.

Pero, independientemente de las políticas de impulso económico que se adopten, recuperar la competitividad no será posible si no se cumplen previamente los siguientes requisitos:

1) Reducción del déficit público, porque la necesidad de financiación de las administraciones absorbe la capacidad de ahorro privado, cuando este dinero debería llegar a las empresas para mejorar su productividad. Y esta, es una condición sine qua non. No se puede impulsar la economía sin cumplir este primer requisito.

2) Reforma del sistema financiero. El origen de la crisis, en su mayor parte, es financiero y esto nos lleva a la necesidad de reordenar el sector. El crédito es como el sistema sanguíneo de la economía, sobre todo cuando otras vías de financiación empresarial no están bien desarrolladas, como es el caso de España (a diferencia de EEUU). La que vivimos, no es una crisis de demanda y de consumo (aunque no los haya), es una crisis de balances. Por eso salir de ella, llevará más tiempo. Y ha citado y recomendado el libro “This time is different” de Carmen Reinhart.
También existen mecanismos que pueden ayudar, como por ejemplo la inyección de dinero en el sistema. Y desde el pasado 21 de diciembre, el Banco Central Europeo, por lo que parece, está cambiando en este sentido, utilizando a favor de las economías su capacidad de “fabricar moneda” (Subasta a 3 años del BCE ) De seguir así las cosas, poco a poco se iría relajando el sistema crediticio. En realidad, este dinero es sólo tinta y papel -en opinión del honorable-, y aún no ha llegado a la economia. Si lo hiciera, eso se traduciría en términos de inflación. Pero la inflación es algo a lo que temen profundamente los alemanes, y no la permitirán en ningún caso.

3) Reforma laboral. Es la tercera condición para que las políticas económicas de recuperación empiecen a dar frutos. Los costes económicos deben reducirse y adecuarse a las necesidades y posibilidades de cada modelo empresarial, porque ello es imprescindible para que recuperen su competitivdad.

“Y es que, quienes nos sacarán de esta situación son las empresas, no el sector público. Sólo la recuperación de su competitividad es una garantía de recuperación económica.” – ha dicho textualmente el conferenciante.

Y en paralelo a estos tres requisitos previos, la consellería que dirige Xavier Mena, está sembrando las semillas de un plan transversal que incluye los siguientes objetivos:

1)     Internacionalizar la economía (y no sólo exportando)
2)     Inversión que se traduzca en nuevos negocios y empresas más competitivas.
3)     Captar inversión extranjera, vendiendo Barcelona, no como parte de Cataluña o España, sino como un lugar desde el que dirigir la región EMEA (Europe, Middle East and Africa)
4)     Móviles. Barcelona capital de movilidad en 2018.
5)     Movilidad eléctrica: es decir, que los vehículos sean eléctricos (en lugar de consumir gasolina).
6)     Turismo: pero no sólo el tradicional, sino también enfocado a sectores, como por ejemplo, el turismo médico.
7)     Cataluña, puerta logística de Asia-Pacífico, gracias a su puerto comercial.

Y para ir insuflando oxígeno a la economía mientras tanto…
1) Fomentar la actividad (y la imagen) de los emprendedores.
2) Facilitar y simplificar la vida a las empresas a través de una “ventanilla única”. Se trata de “quitar los palos de las ruedas” de los que quieren empezar un negocio.
3) Reformar la formación profesional para adecuarla a las necesidades actuales de las empresas.
4) Mejorar las comunicaciones. Ha hablado de fibra óptica, imprescindible para recuperar la competitividad.
5) Ambito turístico, para levantar recursos.
6) Comercio: nuevas leyes para “poner al día” los distintos establecimientos.
7) Energía: es el sistema nervioso de la economía y tiene que ayudar a su recuperación.
8) Ocupación: reducir la tasa de paro, formando a los que están sin trabajo para que puedan ocuparse cuando la economía se recupere.

En definitiva, por un lado hay que hacer una serie de reformas previas orientadas a que baje la deuda y vuelva a fluir el crédito. Si al mismo tiempo se insufla aire nuevo a la economía con otros programas transversales, el ejercicio 2012 podría ser el punto de inflexión de esta situación tan adversa que tenemos desde 2007, pero que se vaticinaba desde 2005.
Sólo mejorando la competitivad de la economía y de las empresas, podremos acceder a un crecimiento más estable.
 “La mitad de las empresas grandes y exitosas de hoy en día se crearon en épocas de crisis.”

Enlace: Fotos, video y documentación del evento.


2 comentarios:

nuria bages dijo...

Una gran claridad y objetividad en estos planteamientos. Un muy buen resumen. Considero fundamental, particularmente, el punto sobre la internacionalización bidireccional. Hay que salir afuera. Tal vez mas importante, sin embargo, es traer a los inversores a nuestra región. Muchas gracias Carmen.

Myriam Rius dijo...

Gracias Nuria. Totalmente de acuerdo: es muy importante captar inversión extranjera. Para eso, debemos ser una opción competitiva y todavía nos queda mucho camino por recorrer en este sentido, creo yo.